Demuéstrame ese amor que decías que sentías cuando me veías. Ese brillo que en tus ojos se iluminaba diciéndome que me querías. Ese corazón que se debilitaba cuando estaba aquí mi cercanía.
El amor es ciego; lo sé. Pero si es tan puro y humilde como se dice, yo quisiera llegar al infinito y encontrar ese corazón inconfundible. ¿De verdad quieres evitar este sentimiento que jamás olvidarás y no sabrás si volverás a sentirlo quizás?


Mil lágrimas sacamos de dentro, mil alegrías por los momentos inmensos y mil recuerdos que nunca olvidaremos. Tanto puede llegar un corazón fiel, puro y sincero para luchar por lo que yo quiero.


Alguna señal debería recibir, algún enigma tendría que descifrar. Para descubrir que eres tú él que me quiere como yo a ti. ¿Deseas sincerarte dulce alma acorralada y confusa dentro de la misma cueva? ¿Prefieres dejar el tiempo pasar y arrepentirte de no luchar por mí ahora que estas libre ya, o no tienes el valor suficiente de notar ese mismo amor por el que yo siento por ti que cada vez va más allá de todo lo existente de mi corazón latente. DIME?